viernes, 16 de mayo de 2014

EL CANNABIS COMO ENERGÍA DE BIOMASAS

El cañamón contiene un 30% de aceite. Este aceite ya se ha utilizado para la elaboración de fueloil diesel de gran calidad y aceite para motores de aviones y máquinas de precisión. A lo largo de la historia, el aceite de la semilla del cáñamo se ha venido utilizando como aceite de alumbrado.




La leyenda dice que el genio de la lámpara quemaba este aceite de la semilla del cáñamo para la iluminación, de la misma forma que el profeta Abraham. En la época de Abraham Lincoln el único competidor del aceite de cáñamo utilizado como combustible era el aceite de ballena. La biomasa no es una alternativa, es el futuro. La biomasa ha abierto en los últimos años una puerta en la búsqueda de nuevos materiales combustibles. Además, el alto contenido de celulosa de la planta de cáñamo se puede transformar en alcohol y diversos gases combustibles. 


A principios del siglo XX, Henry Ford, adelantándose a su época y junto a otros genios de la ingeniería orgánica, destacó un hecho importante, que hasta un 90% de todos los combustibles fósiles que se están utilizando actualmente (carbón, aceite, gas natural, etc.) se deberían haber reemplazado desde hace bastante tiempo por biomasas tales como los tallos de maíz, el cannabis, el papel desechado y similares.


La biomasa puede ser transformada en metano, metanol o gasolina a un precio muy inferior al actual coste del petróleo, carbón o la energía nuclear (especialmente si tenemos en cuenta el coste medioambiental) y su uso obligatorio acabaría con la lluvia ácida, la contaminación por azufre y el efecto invernadero.


¿Por qué cambiaría la situación? Sencillamente, porque, al contrario que el combustible fósil, la biomasa proviene de plantas vivas (no extinguidas), que, desde que nacen hasta que mueren, y por medio de la fotosíntesis, están eliminando continuamente la contaminación producida por dióxido de carbono. Y además, los combustibles de biomasas no desprenden gases sulfúricos.


Esto se puede llevar a cabo si se cultiva cáñamo para biomasa y después se transforma, ya sea por medio de pirólisis (para obtener carbón vegetal) o sometiéndolo a un proceso con productos bioquímicos, en combustibles que reemplacen los productos energéticos procedentes de combustibles fósiles.


Por ejemplo, el metanol, un producto resultante de la pirólisis, se utiliza hoy en día en la mayoría de los coches de competición; antiguamente los granjeros americanos y los conductores de automóviles lo utilizaban mezclado con petróleo. Se ha utilizado desde la década de los veinte del presente siglo, hasta finales de la Segunda Guerra Mundial, como combustible para decenas de miles de automóviles, maquinaria agrícola y vehículos militares.


Cannabis biocombustibles

El aceite de cannabis es superior al petróleo, además se convierte en combustible de diesel fácilmente. Los procesos de extracción química pueden aumentar el rendimiento total del aceite a un 40% del volumen de la semilla. La producción de semillas es de 1000 kilos por hectárea, 400 litros de aceite puro (Robinson, 1999:38). El aceite de semilla de cáñamo arde como el aceite para calefacción. Es esencialmente más pesado que el combustible líquido procesado y además contiene una pequeña cantidad de metanol. Esto produce un combustible líquido y oxigenado de primera calidad, con ebullición y viscosidad de calidades parecidas al diesel de petróleo. Proporciona una fuerza máxima para los motores con poco monóxido de carbono y 75% menos de hollín y partículas.


Es mucho más productivo utilizar las plantas secas de cáñamo como combustible. El proceso es embalarlas en paquetes y quemarlas para obtener fuego que alimente a unas calderas para producir electricidad. Este cultivo energético podría constituir una empresa provechosa.


Para la conversión de los biomateriales y de los combustibles fósiles se utiliza el mismo proceso de descomposición termoquímico básico. Los desechos municipales y agrícolas también son buenos para este proceso y pueden abastecer hasta el diez por ciento de nuestras necesidades energéticas. Las plantas herbáceas que necesitan mucha humedad, como por ejemplo la caña de azúcar y el maíz, son las mejores para la descomposición bioquímica. La fermentación alcohólica resultante tiene una gran utilización como materia prima química. La descomposición bacterial da lugar a un biogás rico en metano, excelente como combustible de calderas.


En busca de la energía renovable

Los recursos de energía fósil de los que disponemos actualmente, aportan el 80% de contaminación, tanto atmosférica como terrestre, envenenando al planeta todos los días. Muchos investigadores afirman que el sustituto más económico de estos métodos energéticos tan caros e ineficaces no es ni el viento, ni las placas solares, ni la energía nuclear, geotérmica ni ninguna por el estilo, sino tan sólo el buen aprovechamiento de la luz solar repartida equitativamente para el cultivo de los biomateriales. A una escala global, la planta capaz de producir el mayor número de biomateriales es el cáñamo, el único recurso natural renovable anualmente con el que se pueden reemplazar todos los combustibles fósiles.


Los primeros magnates del petróleo (Rockefeller de Standard; Rothschild de Shell, y otros), pensando lo que se les avecinaba a medio plazo con las amplias posibilidades del económico uso del metanol como combustible, ya adelantado por Henry Ford, bajaron la tarifa del petróleo y lo mantuvieron a unos precios tan increíblemente bajos, que ninguna otra fuente energética pudo competir con ésta. Dichos precios llegaron a ser de un dólar a cuatro dólares por barril durante unos cincuenta años, hasta la década de los años 70. Una vez que dichos magnates se aseguraron de haber eliminado a la competencia, hicieron que los precios del crudo se dispararan hasta llegar a los cuarenta dólares por barril de hoy en día.


La utilización de las biomasas como carburantes debería comenzar inmediatamente para conseguir frenar la contaminación del planeta y también para poner fin a nuestra alta dependencia energética del petróleo.


Fuente limpia y renovable

Combustible no es necesariamente sinónimo de petróleo. Los sistemas de energía de biomasas pueden proveer una fuente de combustible económicamente posible, y también sería una forma de crear muchísimos puestos de trabajo. Los combustibles derivados de la biomateria del cáñamo pueden ser los sustitutos de toda clase de producto energético de combustible fósil.


En el proceso de transpiración las plantas de cáñamo en crecimiento “respiran” CO² (dióxido de carbono) para formar su estructura celular; el oxígeno restante es expulsado recargando las reservas de aire de la tierra. Por lo tanto, al quemar la biomateria del cáñamo (rica en carbono) para la obtención de energía, el CO² es devuelto al aire. El ciclo del CO² ayuda al equilibrio ecológico al completarse con la nueva cosecha de combustible del año siguiente.


La transformación de la biomasa por medio de pirólisis (sometiendo el material orgánico a altas temperaturas al vacío o con muy poco aire) da lugar a un carbón vegetal que se consume limpiamente y que puede reemplazar al carbón mineral. El carbón mineral es la causa principal de la lluvia ácida; éste contiene el azufre que se desprende de las calderas que funcionan con carbón mineral. Esta lluvia es perjudicial para cualquier membrana celular con la que tenga contacto, especialmente para las formas de vida más simples. El proceso de combustión industrial del carbón vegetal no da lugar a emisiones de azufre, por no ser éste uno de sus componentes.


Del proceso pirolizante de la biomasa también se obtiene fueloil sin azufre que puede sustituir perfectamente a algunos combustibles fósiles como, por ejemplo, el gasoil. El nivel de CO² que se encuentra en la atmósfera no aumentaría si se utilizara fueloil obtenido a partir de los biomateriales.


En la pirólisis se utiliza la misma tecnología pirolítica que se emplea en la industria petrolífera para procesar combustibles fósiles. Los gases resultantes al extraer el carbón y el fueloil del cáñamo se pueden utilizar también como combustibles para los generadores de electricidad.


Este proceso de transformación de los biomateriales se puede ajustar para obtener carbón vegetal, fueloil, vapor para uso industrial, metanol y otros productos químicos muy importantes para la industria: acetona, acetato etílico, alquitrán de hulla, brea y creosota.


Biomateriales contra la escasez de energía

Los tallos de la planta del cáñamo están compuestos por un 80% de parte leñosa (producto secundario de la pulpa que se obtiene una vez separada la fibra de la planta). El 77% de los “desperdicios” del cáñamo son celulosa, material primario esencial en la industria química (materia prima industrial) utilizado para la elaboración de productos químicos, plásticos y fibras. Dependiendo de qué informe agrícola estemos leyendo, una hectárea de plantas de cáñamo que hayan alcanzado su altura máxima puede proveer de una forma económica hasta cuatro veces más la cantidad de celulosa y semicelulosa que se encuentra en los tallos de maíz o la caña de azúcar, las plantas anuales de más contenido de celulosa del planeta después del cáñamo.


El cáñamo se puede recolectar en casi todas las zonas dos veces al año y, en las zonas más cálidas, como Andalucía, entre otras, podría llegar a ser un cultivo practicable durante todo el año. El ciclo productivo del cáñamo es muy corto y se puede plantar una vez que otros cultivos alimenticios hayan sido recolectados. Lo que llegará a ser el elemento económico crucial en la producción energética mundial será, casi con toda seguridad, una cadena independiente y semi-rural de agricultores cualificados y autónomos. Si la biomasa del cáñamo se introdujera en los países del Tercer Mundo podría acabar drásticamente con la ayuda que estos países reciben del exterior y con los motivos de la guerra, a la vez que elevaría la calidad de vida allí a pasos agigantados.


Negocio gratuito y con grandes ganancias

Hay otros muchos sectores de la economía que se verían muy beneficiados del fin de la prohibición del cáñamo. El cáñamo legal devolvería a los agricultores un potencial de recursos naturales y conllevaría la creación de muchísimos puestos de trabajo en producción energética. Los agricultores energéticos del cáñamo se convertirán en los productores de materia prima para muchas de las necesidades que hay hoy en día.


Te invitamos a visitar nuestra BIBLIOTECA VIRTUAL


donde encontraras libros y articulos interesantes sobre


la Salvia Divinorum y otros Enteogenos.


Biblioteca virtual de Plantas Prehispanicas





EL CANNABIS COMO ENERGÍA DE BIOMASAS

lunes, 12 de mayo de 2014

CONSUMO DE DROGAS EN LA INDIA


De nuevo de la mano de nuestro colaborador © Isidro Marín Gutiérrez nos acercamos a un pais con una cultura muy distinta a la occidental en lo que al consumo de cannabis se refiere.


Entorno al año 2750 a. C. se instala en el valle del Indo una economía de poblado autóctona, precedente, aunque sin relación entre ambos, del complejo cultural de Harappa, el tercer gran centro de la civilización primitiva, comparable a los de Mesopotamia y Egipto.


Los trabajos realizados Harappa, en Mohenjo-Daro y en Chanhu-Daro demuestran la existencia de grandes ciudades cuyos primeros pobladores conocían ya la escritura y trabajaban los metales siendo buenos artesanos,  estableciendo incluso rutas comerciales, durante los periodos Dinástico Primero y Acádico, con Mesopotamia. Al concluir el segundo milenio antes de Cristo la cultura de Harappa decayó, quizás por el comienzo de las invasiones arias que redujeron a la esclavitud a su población.


El pueblo de los arios


Los arios eran indoeuropeos, pueblo de lengua sánscrita, seminómadas, ganaderos por esencia aunque conocían también la agricultura. La cultura aria penetró en el país indio y sus aportaciones más importantes fueron la introducción del caballo y la generalización de las técnicas del bronce y luego del hierro. A partir de entonces, gobernados por reyes hereditarios se establecieron divisiones estamentales sociales entre los brahmanes o sacerdotes, los chatrios o guerreros y los vaisias o plebe, aunque al parecer ninguna barrera absoluta dividía a estos grupos en castas rígidas. Es posible que tal división tuviese su origen en los conflictos entre los arios y los dasius aborígenes del país que se identifican con los drávidas. Estos se mezclaron en parte con los arios y en parte quedaron incorporados a la sociedad con el nombre de suckas. El contacto con los arios tuvo otra consecuencia: el grupo indoeuropeo original se había escindido muy tempranamente en las familias irania e india por lo que es lógico pensar que ambas culturas tuvieron un origen común. Las relaciones entre la India y el Irán fueron constantes. Pueblos iranios invadieron también la India y crearon en ella grandes reinos: existieron entre ambos pueblos constantes intercambios culturales y científicos.


Volviendo al tema de este artículo, las fuentes donde habrá que buscar el rastro de las drogas y su interpretación mágico-religiosa de la vida serán los Vedas. Con el nombre de Veda se significa “el saber, el conocimiento sagrado por excelencia”: el conjunto de textos religiosos que los arios llevaron consigo.


El cannabis indio


Desde el siglo XV a. C. se conoce en la India el cannabis en diversas formas (en bebida, en comidas o fumado). El cannabis era utilizado de diferentes formas: con agua (poust), con alcohol (loutki) y con opio (mourra), en polvo (curna), amasado en forma de bolo (modaka), comprimido (vadika), aplicado como tintura (leha y paka), hervido en leche (dugdhapaka) y hervido en agua para obtener un extracto (kvatha). Existían tres formas de consumo (Snyder, 1970:27):



  1. Bhang: cogollos, hojas y palos. Consiste en hojas secas, semillas y tallos de cannabis, tanto de plantas masculinas como femeninas, se mezcla con azúcar, pimienta negra y agua o leche. Equivale a marihuana mala con tallos y semillas.

  2. Ganja: son los cogollos (más potente que el Bhang). Similar a marihuana “sin semilla” de alta calidad.

  3. Charas: resina de cannabis (similar al hachís). La palabra Charas proviene del persa y significa “resina de cannabis” (es el derivado más potente del cannabis) y consiste básicamente en resina pura. Antiguamente existían un método para obtener Charas: consistía en vestirse con ropajes de cuero y correr por los campos de cannabis justo en el momento de la floración. Luego se raspaba la resina que quedaba pegada a la ropas y se recogía.


La ganja forma parte de diversos alimentos como el barfee, laddoo, sarabat (es una bebida dulce) o el ma’joun (una golosina de miel verde). En los escritos sánscritos se habla de las “píldoras de la alegría” compuestas con goma de cáñamo y azúcar.


 


La planta, que se llama también vijohia (“fuente de felicidad”, “victoria”) y ananda (“fuente de vida”), se menciona en los primeros Vedas, sobre todo en el cuarto o Atharva Veda. En sánscrito se denomina sana (en griego kana) y bhang (“trastornar la rutina sensorial”). Sus preparaciones líquidas son la bebida favorita de Indra, el dios guerrero que representa a los invasores arios. Indra es el dios principal de la cultura védica en la India. Aparece como héroe y figura central en el libro Rig Veda. Es considerado el dios de la atmósfera y el cielo visible. También es el Rey de todos los dioses inferiores. Su arma es el relámpago vajra. Su montura o vahana es el elefante Airavata, que representa la nube que Indra controla. Su cuerpo está cubierto de ojos con párpados, que le permiten ver todo lo que sucede en el mundo. Según las tradiciones védicas, el cannabis brotó cuando cayeron del cielo gotas de ambrosía (amrta). Para la tradición brahmánica ortodoxa el consumo de cannabis agiliza la mente, otorga salud y larga vida, concede deleite, valor y deseos sexuales potenciados.


 


El cannabis en la India se emplea tanto en la vida religiosa como en la vida civil. Se puede consumir o se utiliza en múltiples formas de administración oral, cutánea y pulmonar. El cannabis se utiliza para todo: desde aliviar la fiebre, el insomnio, la disentería, la lepra, la caspa, las jaquecas, la tosferina, la oftalmia y otros males del ojo, las enfermedades venéreas y hasta la tuberculosis.


 


Con el desarrollo de la religión budista no hubo problemas por consumir cannabis, ya que tanto la rama Mahayana (y especialmente la secta tantra) como la Hinayana vieron en el cannabis un auxiliar para la meditación. Dentro de las complicadas técnicas que esa meditación conlleva se encuentran algunas basadas en fijar la atención sobre las imágenes persistentes en la retina tras cerrar los ojos.


El consumo de opio y daturas


El consumo de opio en la India era conocido desde el 2000 a.C. Desde el reinado de Sargón de Acadia (2334-2279 a. C.) hay pruebas de un intenso comercio entre las civilizaciones mesopotámicas y la del Indo, que se manifiesta en abundantes sellos y objetos decorativos de Harrapa y Mohenjo-daro en Uruk y Nínive. Pero la gran difusión del opio no llega hasta la difusión del Islam. En la India y Pakistán sigue extendido el uso lícito de opio y cannabis con fines médicos.


 


Las daturas, a pesar de su elevada toxicidad y su peligro, entran en tradiciones que las consideran gotas de amrta, siendo propugnadas para diversos tratamientos. Shiva es el dios de los aspectos creadores y destructivos del universo; su culto, de carácter tántrico, se ha relacionado con el consumo de daturas, que en ocasiones aparecen representadas en forma de botones trenzados en su pelo ondulante. Shiva es el dios destructor de la Tri-murti (‘tres-formas’, la Trinidad hindú) junto a Brahmá (dios creador) y a Vishnú (dios preservador). En su calidad de destructor, a veces se le llama Kāla (‘negro’), y es entonces identificado con el tiempo, aunque su función destructora la tiene su esposa bajo el nombre de Kali, cuyas formidables características la hace objeto de propiciación por medio de sacrificios (frecuentemente humanos). Como deidad de la reproducción (concomitante a la destrucción), el símbolo de Shiva es un falo (generalmente en forma de monolito de piedra, llamado lingam, bajo cuya forma se le adora en toda la India).


Cuando los dioses batieron el océano de leche para generar el néctar que los volvería inmortales, se generó también una cierta cantidad de veneno. Shiva se lo bebió para salvar a los devas, por eso su garganta adoptó un color azul, por lo que a Shiva se le dice Nila Kantha (‘cuello azul’).


Shiva lleva en su frente la luna en su quinto día (panchami). Está ubicada cerca del tercer ojo y demuestra el poder del Soma (la ofrenda sacrificial, que representa a la Luna). Significa que Shiva posee el poder de la procreación junto con el poder de la destrucción. La Luna también es una medida de tiempo, por consiguiente también representa su control sobre el tiempo. Shiva entonces es conocido por los nombres de Somasundara (Soma: dios de la Luna; súndara: ‘hermoso’) y Chandrashekara (chandra: ‘luna’; śekhara: ‘corona’).


El Soma


Varuna es el dios del cielo y del agua. Es el creador omnisciente. Dios soberano, personificación de la divina autoridad. Es el soberano del reino de los dioses y el conservador de las leyes cósmicas y morales. Varuna es el regente de la noche y habita en una casa con mil puertas, de forma que siempre es accesible a los nombres. Se dice que tiene una excelente vista, pues conoce cuanto ocurre en los corazones. Es el Rey de los dioses y hombres; es poderoso y temible: nadie puede resistir su autoridad. “Es el soberano regente del universo.” Varuna, el dios soberano, «puso Soma sobre la montaña», para que con su refuerzo Indra combatiese victoriosamente al dragón, compendio del caos. Algunos historiadores de las religiones interpretan este combate como una representación mítica de la lucha entre los arios védicos y la población autóctona, cuando comienza (hacia el XV a. C.) la penetración de los primeros desde el territorio de Sindh, en el Punjab. También existen otras tradiciones para las que fue un águila quien trajo Soma del cielo para que creciera en las montañas.


Soma constituye el tercer dios del panteón védico, al que se dedican los 120 himnos del libro IX del Rig Veda: es el dios de la Luna. En realidad es una planta cuya preparación en bebida transporta al que lo consume; los himnos prescriben ceremonias para utilizar una planta y preparar el brebaje, sin decir de qué planta se trata. De ahí que hoy en día los hindúes sigan realizando el rito, aunque lo de menos sea el vehículo botánico elegido.


Pero el rito con el Soma no sólo constituye el acto más importante de la vida del fiel, sino una muerte y nacimiento. Previo al nacimiento uno tiene que morir. Cuando uno muere, no en un sentido literal, uno puede ver a los dioses y hablar con ellos. Muere del mundo de los sentidos y de la vida aturdida y nace con una nueva sensibilidad espiritual. Justamente porque la iluminación hace «atento» al hombre, dicen los himnos, «soma confiere inmortalidad a los dioses».



Se ha intentado identificar qué planta o sustancia está detrás del Soma. La primera sugerencia concreta provino de un brahmán, que identificó el soma antiguo con cáñamo. G. Dumézil (1898-1986), en su tesis doctoral, afirma que el Soma era el sustituto de la «arcaica cerveza de cebada» bebida por los proto-arios. En los años treinta del siglo XX otro filólogo europeo propuso que debía tratarse de alguna trepadora alucinógena traída consigo por los arios desde Asia Central, dentro de una interpretación más amplia que trataba de explicar el surgimiento del ascetismo hindú como consecuencia de dificultades en el aprovisionamiento de ese vehículo extático. Algunos especialistas indios y europeos seguían aventurando explicaciones cuando apareció el estudio de Wasson, volcado sobre la tesis de que era sin duda amanita muscaria.


Debemos aceptar que es improbable que conozcamos qué contenía el Soma original ya que no aparece en ningún texto, pero es acertado pensar que probablemente sea una sustancia psicoactiva. Pero, ¿cómo fue posible? Y, en segundo lugar ¿por qué?


Según el investigador Felipe De Felice, el agente vegetal crecía en los territorios ocupados por los arios antes de penetrar en el Punjab hacia la India. La disponibilidad de tener la sustancia cada vez se hacía más imposible ya que se alejaban de su punto de partida y la planta de donde se sacaba el Soma no se aclimataba. De Felice afirmó que la falta de aprovisionamiento de la planta con la que se hacía el Soma fue el impulso inicial para el desarrollo de las técnicas del yoga, cuyo significado inicial sería un intento de llenar el vacío «somático» con un sistema que alcanzaba estados anormales de conciencia sin necesidad de recurrir a la planta. El yoga es una práctica psicofísica (posturas del cuerpo, control de la respiración y meditación). El yoga se encuentra dentro del marco de las doctrinas del hinduismo (una cosmovisión de la naturaleza, origen y destino espiritual de la humanidad). Según sus practicantes, el yoga significa la ‘unión o integración del alma individual con Dios’. Se desconoce exactamente cuándo los habitantes de la India comenzaron a realizar este tipo de meditación con posturas físicas. El fondo de la tesis de Felice se basaba en afirmar que el misticismo provocado por agentes vegetales precedió al misticismo provocado por prácticas ascéticas.


 


Ahondando en las intuiciones expuestas por De Felice, R. G. Wasson sugirió que la escasez de referencias precisas a la planta podría atribuirse a una transformación de naturaleza estamental. Al convertirse un conjunto de chamanes en una casta sacerdotal, aparecieron formas de reserva histérica para la población. Primero se restringió el uso de Soma a ceremonias religiosas, evitando que se convirtiese en una droga para el ocio o terapéutica (como había ocurrido con el cannabis, el opio y las bebidas alcohólicas), y luego fue objeto de una ritualización rigurosa.


 


Luchas religiosas de control de la población


A medida que la sustancia del sacrificio fue diluyéndose hasta acabar desapareciendo, y el vehículo embriagador se vio reducido a un recuerdo sacerdotal, los sacerdotes destacaron cada vez más la eficacia de la pura liturgia. La aventura contemplativa, la experiencia mística que la casta sacerdotal de los arios había conocido mediante la amanita muscaria sólo podría alcanzarse, en lo sucesivo, mediante una mortificación de la carne; y los hindúes, que habían conocido plenamente el arrobamiento aparejado a la contemplación, se convirtieron en maestros del yoga.


 


También hubo una lucha milenaria entre el brahmanismo y una religión no brahmánica, de tipo extático pero correspondiente a la hechicería de posesión, caracterizada por ritos orgiásticos, con consumo de animales crudos y un gran consumo de bebidas alcohólicas. Esas orgías desembocaban en el desenfreno sexual, y podrían ser el origen de los cultos de Baco en el Mediterráneo.Los brahmanes estaban totalmente en contra de estas orgías. Los brahmanes pretendían instaurar un sistema de castas perfectamente cerrado, donde la posición del sacerdote fuera la más elevada, encargada de definir el comportamiento ritual de cada una de las otras castas, así como las ceremonias (sacrificios, regalos, etc.). Es evidente que tales orgías violaban lo más básico del orden brahmánico al implicar la unión siquiera temporal de techo, mesa y cama, y la comunicación entre castas. Basta esto para explicar el incondicional rechazo de bebidas alcohólicas, así como el vegetarianismo estricto. El brahmanismo es un sistema religioso, moral y metafísico basado en la concepción panteísta de la divinidad, y cuya fuente son los libros sagrados de los hindúes, escritos en el período de 1500 a 400 a. C.: los cuatro Vedas, los poemas Ramayana y Mahā Bhārata, así como los tratados filosóficos de las distintas escuelas que constituyen un cuerpo de doctrina que ha perdurado a través de la historia. El brahmanismo es la antigua creencia de los arios, mientras que el hinduismo es la forma moderna de esa misma religión.


 


Así, los arios eran gente vital, poseída por el goce de existir, seguidores de la máxima “carpe diem”. Los himnos hablan de hombres que quieren llegar a los cien años, disfrutar el amor carnal, fundirse con la belleza del universo, lanzarse a aventuras y viajes aunque sean insensatos, alabar la concreta existencia caída en suerte. El sacerdote brahmánico, en cambio, no quiere eso. Cree en el círculo vicioso de un alma cuya residencia es la ignorancia, un alma que pone en marcha un mundo de consecuencias (karma) y cae en un río de reencarnaciones (samsara). Propone un saber que libere de la voluntad de vivir. En vez de morir y renacer, como en el viejo sacrificio sómico, busca morir de una vez por todas, hurtándose al ciclo de reencarnaciones.


Te invitamos a visitar nuestra BIBLIOTECA VIRTUAL


donde encontraras libros y articulos interesantes sobre


la Salvia Divinorum y otros Enteogenos.


Biblioteca virtual de Plantas Prehispanicas




CONSUMO DE DROGAS EN LA INDIA

NEPENTHES Y CANNABIS EN LA ANTIGUA GRECIA


NEPENTHES Y CANNABIS EN LA ANTIGUA GRECIA

domingo, 11 de mayo de 2014

CONSUMO DE DROGAS EN CHINA

 Este extraordinario pais donde el estudio de las plantas y los recursos naturales como medio para sanar al hombre tiene una tradición milenaria, no podría escapársenos para hacer un análisis exhaustivo de su historia de drogas. Posiblemente son los mejores estudiosos de las plantas y sus efectos del mundo.


El desconocimiento de las civilizaciones prehistóricas chinas es casi total. En el período postglaciar en el territorio chino cubierto de bosques pueblos cazadores y colectores surgieron a través de los valles Hongho, Yang tse-Kiang y Sikiang dando lugar a tres culturas, Norte, Central y Sur respectivamente con grandes diferencias morfológicas y psicológicas entre sí.


De ellas la más importante fue la nórdica cultivadora del mijo: le seguía en importancia el pueblo central, fluvial y dedicado al cultivo del arroz: pronto se extendió por la meseta tibetana ante la presión de los vecinos del norte: el pueblo más meridional de cultura pescadora y recolectora, presionado por los otros, hubo de emigrar a la amplia zona de los mares del Sur y allí llegó a ponerse en contacto con la cultura védica y constituyeron más tarde pueblos cazadores paleomongoles.




Un poco de historia


Parece ser que fue en la zona del Hoangho central, diseminada en todas direcciones, donde surgió la dinastía Hsia de la que no poseemos documentación alguna. La leyenda de los tres Emperadores legendarios: supuestamente creadores de la medicina pertenece al terreno del mito (como lo fue Sheng Nung).


Siguieron dos dinastías: la Shang, cuyo dominio se extiende desde 1500 a 1028 a. C. -civilización urbana notable mundialmente conocida por sus bronces- y la Chen, cuyo desplazamiento ante el acoso de otros pueblos permite dividir en dos etapas: la Occidental y la Oriental. Es en la época de los Chen cuando tiene lugar el descubrimiento del hierro y sus aplicaciones origen del arado de la mancera de la hoz de la azada que transformaron la economía china.


El reinado de la dinastía Chen Oriental suele dividirse en dos períodos: el denominado de «las Primaveras y los Otoños» que comprende desde el año 770 al 475 a. C y el de los «Reinos Combatientes» del 475 al 221 a. C. , período este último durante el que se disputan la hegemonía los Estados de Chao, Chu y Ts’in y que acabará con el advenimiento de Cheng, rey de este último Estado.


Con las guerras de los “Reinos Combatientes” concluye el feudalismo chino. Ts’in-che Huang-ti inicia el año 221 a. C. la construcción de la gran muralla y estructura social,  política y administrativa del Imperio. A su muerte, la dinastía Ts’in es reemplazada por la Han -206 a. C.-220 d. c.- que sustituye el Imperio militar por una monarquía de tendencia tradicional. En esta época, contemporánea del Imperio romano, China se asoma por vez primera al exterior y a través de la ruta de la seda -122 a. C.- de Birmania -115 a. C.- y del mar se relaciona con el Irán, con la India, con el Asia sudoriental y con el Mediterráneo. Es ahora cuando se inventa el pincel y el papel de corteza de morera – Ts’ai Luen 205 d. c.-. se desarrollan la astronomía, la matemática, la física y la química y avanzan notablemente las artes metalúrgicas, la extracción de sal, la cerámica y el vidrio, la utilización de la pólvora y el tejido de la seda.


Este esplendor no perdura; durante los años 220 a 280 la monarquía se fracciona en Tres Reinos y aunque la efímera restauración de los Ts’in permite alguna esperanza a partir del año 316 se inicia una serie de invasiones bárbaras que abren un período de confusión y oscuridad. Combaten entre sí dinastías del Norte y del Sur y el país se divide en las «Seis Dinastías» (años 317 a 589). Son tiempos de inseguridad política de ebullición religiosa a causa de la introducción del budismo y de la influencia creciente del taoísmo.


Plantas Prehispanicas - Smokeshop Mexico - Consumo de Drogas en China1


 Al concluir el siglo VI, el general Yang Kieu restaura la unidad y funda una nueva dinastía, la de los Suei (del 589 al 617). Poco tiempo para culminar una restauración económica e intelectual que apenas emprendida produce un descontento popular y lleva a la rebelión de Li Che-min, que acarrea la caída de los Suei, pero que da lugar a la unificación del país y uno de los más grandes soberanos de todos los tiempos, a la consolidación de una nueva dinastía, la de los Tang, que se mantendrá desde el año 618 al 907 de nuestra era.


 Frente a la antigua aristocracia surge una clase intelectual, artística y literaria cuya obra ha sido comparada al Renacimiento occidental. El Gran Canal y el budismo enlazan norte y sur; el té, la porcelana y la imprenta abren al exterior la civilización china. Las relaciones, cada vez más activas, con los árabes permiten la introducción de numerosas drogas. Los contactos permanentes con el Irán, con la India y con Arabia, con las islas del Pacífico, con Corea y Japón, con el Oriente Medio y Bizancio, permiten intercambios culturales y la introducción de muchas teorías médicas, entre ellas el Áyurveda de manos de los monjes budistas.


 Tras un efímero período conocido con el nombre de las «Cinco Dinastías», en el que de nuevo se disgrega el país, el año 960 funda Chao Kuang-yin la dinastía de los Song del Norte y rehace la unidad china durante un breve período: a su muerte, el año 976, sus sucesores no pueden resistir las incursiones de los bárbaros y se repliegan hacia el Sur, hasta llegar a Hang-cheu, donde el año 1127 se funda la dinastía de los Song del Sur, que perdurará hasta 1279. Durante los trescientos años que en su conjunto se mantiene la dinastía, se mantiene también la guerra contra los khitanes, los jutchenes, los mongoles del Onon, mandados por Gengis Kan, lo cual no impide el mantenimiento de las relaciones internacionales y un mejor conocimiento del continente africano, que dará lugar a la influencia de la medicina china en la obra de Rhazes y de Avicena.


 La nueva dinastía de los Yuan (del 1280 al 1367) no es oriunda del país. Por vez primera un conquistador extranjero, un nieto de Gengis Kan, Kubilai, se hace con el poder e introduce otra dinastía. Fija su capital en Pekín el año 1280, y hace construir de inmediato la «ciudad del Kan», la célebre Cambaluc de Marco Polo, al nordeste de la antigua ciudad. La dinastía Yuan domina políticamente la China pero estrecha sus relaciones culturales con Occidente.


 Tras un siglo escaso de dominio mongol otra vez en 1368 se restaura una dinastía nacional la de los Mimg, preocupada en principio, durante el gobierno del emperador Taitsu, por el bienestar de la población campesina, lo que permitirá el incremento de la agricultura.


 La Medicina China


Durante la dinastía Ying (hasta unos 1100 a.C.) se mencionan oraciones para la curación y no referencias a fármacos. En aquel período la terapéutica consistía exclusivamente en oración o exorcismo. Generalmente se consideraba que las enfermedades eran un castigo de los dioses por violación de los «tabús» sociales (pecados) y el tratamiento primitivo fue psicoterápico, influenciado por demonismo, animismo, chamanismo y ocultismo. Los libros de medicina fueron Shan Ching («Clásico de la Montaña») (250 a.C.) y Hai Cheing («Clásico del Mar») (120 a.C.) que recogen una variedad de plantas y animales, frecuentemente mitológicos, para expulsar los demonios y prevenir las enfermedades.


 Durante la dinastía de los “Estados Combatientes” (425221 a.C.); muestran los comienzos de la utilización de los recursos naturales como fármacos. Este uso condujo a la terminación del precursor de los libros chinos de prescripción, Huang Ti Nei Ching («El Clásico del Emperador Amarillo sobre Medicina Interna»). Este libro se atribuyó a Huang Ti, del que se dice que vivió hace más de 4.000 años, pero que fue escrito posteriormente durante la dinastía Han (alrededor de 100 a.C.).


Los pragmáticos y más definitivos clásicos sobre medicina Oriental son Shang Han Lun («Tratado sobre Enfermedades Febriles») y Chin Kuei Yao Lueh («Sumarios de Tratamientos Caseros»), descritos en la China del sur por Chang Chungching en la dinastía Han (25220 d.C.). Este sistema empírico ha sido seguido durante los 2.000 últimos años y muchas de las fórmulas en estos dos libros se emplean todavía hoy.


El desarrollo del conocimiento sobre las drogas del pueblo chino fue abordado en el Shen Nung Pen Tsao Ching («Clásico de Hierbas de Shen Nung»), primer compendio vegetal que reúne 365 clases de drogas; fue escrito anónimamente (posiblemente por Wu Pu) probablemente durante la dinastía Wei (220265 d.C.), pero citado por el legendario rey Shen Nung, fundador de la medicina China, quien se ha establecido que vivió hace más de 5.400 años. Este trabajo fue suplementado por Tao Hungching en la dinastía Liang (494 d.C.) con Shen Nung Pen Tsao Ching Chi Chu («Comentario del Clásico de Hierbas de Shen Nung»), que describía 730 clases de drogas. En estos libros, las drogas se clasificaron en tres categorías: superior (imperial o tónica); media (ministerial o nutriente) e inferior (asistente o venenoso); sin embargo, esta clasificación no fue posteriormente considerada como de gran importancia.


Posteriormente, la medicina China se desarrolló; se incrementó en el número de drogas y se publicaron diversos libros médicos y herboristas. Hay más de 300 referidos a plantas, de los cuales, los más importantes son los siguientes: Hsin Hsiu Pen Tsao («Materia Médica Nuevamente Revisada»), que contiene 844 drogas, recopilado por Su Ching, en la dinastía Tang (659 d.C.) por orden del emperador. Esta colección de plantas medicinales constituye la primera farmacopea oficial del mundo. Ching Shih Cheng Le Pei Chi Pen Tsao («Materia Médica Clásica Clasificada para Emergencias»), que reúne 1.558 clases de drogas y que fue el más auténtico tratado herborístico, escrito en la dinastía Song (1.0821083 d. C.) por Tang Shenwei quien revisó la información previa, añadiendo los conocimientos, entonces actuales, sobre las drogas. El Pen Tsao Kan’g Mu («Catálogo de Materia Médica») es una colección ampliada que contiene 1.892 clases de drogas y más de 11.000 fórmulas, siendo escrito por Li Shihchen, gran naturalista de la dinastía Ming (1596).


 Existían tratamientos mediante acupuntura y drogas. En la obra de «Los secretos médicos de un funcionario», compuesta por Chao Yuan-Fang en el año 752 se mezclan aún racionalismo y magia, se ven la descripción y tratamiento de las enfermedades, fórmulas de encantamiento y exorcismos destinados a liberar a los enfermos de la posesión demoníaca.


Es evidente que la incipiente racionalización de la medicina china obligó muy tempranamente a la profesionalización de los sanadores. Tras las etapas míticas en que la enfermedad, interpretada como castigo de los dioses, era objeto de los sacerdotes, la visión cosmológica de la misma la ponía en manos de laicos especializados. Ya en los períodos de las Primaveras y los Otoños y de los Reinos Combatientes aparecen médicos como Kuan Tseu, Yi Ho y Pien Ts’io. Un texto de la época, habla de un servicio médico de la Corte, dependiente de un jefe de Asuntos Religiosos, al igual que el servicio veterinario y el de adivinos, augures y sacerdotes. En torno al siglo III a. C. aparecen médicos libres itinerantes, cuya situación social destaca de la de los hechiceros.


En la época Han destacan tres grandes médicos: Chuen-yu Yi (del 215 a 154 a. C.), Chang Chong-king (del 145 al 212 a. C.), denominado el Hipócrates chino, y Hua T’o, gran cirujano que vivió entre el 136 y 208. Se conserva la leyenda de que Hua T’o operó al general Kuan Yun-chang, herido por una flecha envenenada en el miembro superior derecho, practicándole una incisión hasta el hueso, tras lo que aplicó un ungüento y suturó la herida, mientras que el general jugaba al ajedrez para distraerse del dolor. Hua T’o utilizó cannabis como anestésico. Fue famoso también por sus operaciones, incluyendo incisiones abdominales, realizadas bajo anestesia con esta planta, operaciones que hoy nos parecen inverosímiles dado el instrumental quirúrgico de que disponía. El episodio ha inspirado numerosos escritos y grabados.


Bajo los emperadores Song la medicina se convierte en un servicio público; el Estado edita textos y controla mediante exámenes la enseñanza médica a través del T’ai-yi-chu. En esta época, aproximadamente en torno a los años 1023-1063, se realiza la primera inoculación de la viruela, a los hijos del Primer Ministro, Wang Tan.


Las drogas chinas


 La idea de drogas religiosas sólo penetró con el budismo, vinculándose entonces a las tradiciones indias sobre cáñamo y daturas, que habrían surgido del cielo cayendo como gotas de ambrosia (“el alimento que da la inmortalidad”).


Un segundo rasgo característico de China es el control máximo de consumo de drogas por parte de sus gobiernos. Los chinos fueron pioneros en procedimientos imperfectos de destilación, y es posible que ya desde el siglo VIII a. C. obtuvieran aguardientes de baja graduación a partir de la cerveza de arroz. Sin embargo, China fue también el primer Estado que trató de prohibir el consumo de aguardientes, mediante diversas reformas. Esta tendencia volvió a manifestarse en la total prohibición del tabaco a finales del XVII y en la ilegalización del opio que se produce un siglo más tarde.


Plantas Prehispanicas - Smokeshop Mexico - Consumo de Drogas en China2


El cáñamo se utiliza en China desde tiempos inmemoriales. Los más antiguos restos de fibra de cáñamo (fechables hacia el cuarto milenio a. C.) se han encontrado en China, y sólo un milenio más tarde en el Turquestán, lo que nos hace pensar que la planta sea originaria de esta zona. Aparece en diversos documentos muy antiguos lo mencionan. El Pen Tsao Ching, un tratado de medicina del siglo I, cuyos materiales pretenden remontarse al legendario Shen Nung (2737 a. C.), asevera que el cannabis «tomado en exceso hace ver monstruos, y si se usa durante mucho tiempo puede comunicar con los espíritus y aligerar el cuerpo». Por lo demás, la sustancia es recomendada para diversas dolencias.


Historia del Té


El pueblo chino no ha aceptado las drogas psicoactivas en su mundo moral-religioso. Pero tienen un profundo interés por la materia médica vegetal, donde destacan el descubrimiento del té y las propiedades de la efedra, plantas ambas cuyo alcaloide no es un analgésico sino un estimulante del sistema nervioso. El té contiene aproximadamente un tercio del poder estimulante del café.


Se afirma que el emperador chino Sheng-Nung descubrió de formal casi fortuita el té. Durante un paseo a lo largo de un bosque, decidió descansar a la sombra de un árbol mientras bebía su agua hervida de costumbre. El otoño provocó que algunas hojas secas de este árbol cayeran de forma casual en el vaso del emperador que no dudó en probar ese líquido que se había tornado marrón y desprendía un aroma penetrante y muy agradable.De esta forma, la primera infusión de té vio la luz. Así la demanda de té creció de forma vertiginosa y se fue diversificando su cultivo en pequeños arbustos de mano de pequeños agricultores. Pronto, cualquier tienda, comercio o taberna china, debía contar con el té entre sus productos para una clientela cada vez más encantada con este elixir.


 La efedrina y el opio


La efedrina es una sustancia natural proveniente de la planta Ma Huang que desde hace cinco mil años es usada en la China para curar al asma y otras enfermedades. La efedrina es el precursor de las anfetaminas. El efecto estimulante de la efedrina proviene de su estructura, que es muy similar a la de las anfetaminas. Incluso hay estudios que muestran que la efedrina es cinco veces menos potente que las anfetaminas. Los chinos aislaron por vez primera la efedrina en 1926, prosiguiendo un camino abierto varios milenios antes por sus herbolarios al utilizar la efedra. La anfetamina fue sintetizada por los norteamericanos en 1931. En los Estados Unidos el extracto de efedrina fue utilizado para curar el asma por primera vez en 1923.


El opio fue conocido en China desde que comenzaron a llegar del Mediterráneo las caravanas de la seda y las especias, pues las dos rutas meridionales pasaban por zonas donde era intensivo el cultivo de adormidera milenios antes de comenzar la era cristiana. El opio era un producto exótico y muy caro, que sólo se podían permitir las clases altas, que hasta la expansión musulmana no prendió a nivel popular. También, durante la Edad Media los pasteleros chinos utilizaban opio muy edulcorado para hacer ciertos bollos y confituras en forma de barca.


Te invitamos a visitar nuestra BIBLIOTECA VIRTUAL


donde encontraras libros y articulos interesantes sobre


la Salvia Divinorum y otros Enteogenos.


Biblioteca virtual de Plantas Prehispanicas


 



CONSUMO DE DROGAS EN CHINA

HighGrow Simulador de Cultivo de Marihuana

HighGrow, simulador de cultivo de Marihuana,se trata de un juego donde puedes plantar marihuana y ver como va creciendo.


HighGrow posee un amplio abanico de opciones para elegir diferentes tipos de semillas, focos de luz o incluso maceteros. Con este simulador podrás seguir día a día el crecimiento de tu flora particular con una veracidad expléndida. Éste puede ser un primer contacto virtual con el que aprender y prevenir detalles que pudieran presentarse en el mundo real.


Podrás elegir entre Blueberry, White Shark, Ruderalis Indica, AK-47, White Rhino, Thai, Super Skunk y varias mas, asi que ya podrás empezar a plantar alguna planta conocida y ponerle el nombre que prefieras, y darle los cuidados que creas oportunos.


Podreis desde poner el fotoperiodo conveniente según en momento del cultivo de Marihuana, pasando por la altura de los focos, la frecuencia de riego de las plantas, los fertilizantes utilizados para cada momento y otros cuidados que podreis ir descubriendo a medida que jugais al juego.


Plantas Prehispanicas te invita a DESCARGAR GRATUITAMENTE HighGrow y aprender más sobre esta hermosa planta.




HighGrow Simulador de Cultivo de Marihuana

El (Re)nacimiento de la Enteogenología


El (Re)nacimiento de la Enteogenología

LAS DROGAS: EL COMUN EXTRAVIADO

LAS DROGAS: EL COMUN EXTRAVIADO


Por: Jesús Gil


Artículo publicado en Mushroom Magazine.


En poco menos de un siglo, el experimento prohibicionista ha logrado reconfigurar el imaginario popular entorno a las drogas al punto de conseguir que la gran mayoría de la población terrestre, tenga hoy en día frente a ellas una postura de recelo o indiferencia, cuando no de pánico y alarmismo a ultranza; derivado de la sistemática desinformación que la prohibición fomenta y que, invariablemente, reproduce prejuicios y permite que se estigmatice a una buena parte de la población mundial adulta. Sin contar las miles de personas muertas, chantajeadas, encarceladas, etc., a causa de ese funesto invento estadounidense llamado “Guerra contra las drogas”.


La efectividad de dicho experimento se hace patente cuando observamos sociedades autodenominadas democráticas ocupadas en defender libertades aquí y allá (los DDHH, la libertad de expresión, la soberanía alimentaria, el derecho al aborto, las libertades sexuales, el cuidado del medio ambiente, los derechos de otras especies animales, etc.), pero que ignoran y menosprecian campechanamente otro derecho fundamental, pues también parte de la autonomía que cada persona tiene sobre su propio cuerpo: el Derecho a consumir drogas. Además, por supuesto, de nuestro Derecho a la Memoria. En este sentido, podemos afirmar que son pocos los mecanismos de enajenación colectiva más exitosamente implementados en toda la historia humana. Para cualquier persona enterada, la historia de la prohibición de las drogas es la misma historia de explotación y colonización de parte de algunos, sobre la inmensa mayoría; y las sociedades latinoamericanas han sido particularmente afectadas por las costosas estrategias prohibicionistas planetarias. Considerando que sigue siendo acatado voluntariamente por dicha mayoría, resulta alarmante tal grado de desempoderamiento civil. Además, justo cuando comienza a ser evidente el grave daño que la prohibición genera y queremos recomponer el rumbo, evidenciamos nuestra torpeza y mala memoria y parecemos desorientadxs. Arrumbamos a las drogas en el armario de nuestra memoria colectiva y ahora no las encontramos. La marihuana, es el más claro ejemplo de esto.


Esta planta ha sido utilizada por la humanidad desde hace varios miles de años. Al día de hoy se le reconocen cerca de sesenta mil empleos posibles. Decir que con ella se pueden fabricar casas, automóviles, combustible, textiles, alimentos; o que su potencial médico apunta a ser una posible cura para el cáncer, a decir de personajes como Rick Simpson y los testimonios de cientos de personas que han sido tratados con su medicina hecha a base de marihuana; es decir lo obvio y aún así, no evidente para, desafortunadamente, muchas personas: ¿Cómo podría la marihuana no ser un bien común?


Esta planta, debería estar en los laboratorios, las fábricas, los hospitales, los mercados y los jardines; y en lugar de eso, el debate contemporáneo entorno a ella, incluso en los círculos más “letrados” en el tema, sigue estancado en si es buena idea o no para el colectivo, permitir que la o el individuo pase un buen rato con ella. Es como discutir los peligros sociales de utilizar un cuchillo, en función, exclusivamente, de ser empleado para untarle algo a un pedazo de pan o para esculpir alguna figura en madera.


Si son o provienen de reinos como el vegetal, el animal o el fungi; cuando no del ingenio de personas como Alexander Shulgin o Albert Hofmann, si han sido empleadas por toda cultura desde tiempos inmemoriales y parecen jugar un papel importante en el proceso evolutivo, si tienen una interacción bioquímica con nuestro organismo, del mismo modo que lo tienen el aire que respiramos, los alimentos que tomamos o las ideas que ingerimos; si además de todo no somos la única especie animal que las consume, ¿cómo pueden las drogas no ser bienes comunes? Bastaron unas cuantas décadas bajo el paradigma prohibicionista para hacer de las drogas esos seres draculinos a los cuales es mejor evitar a toda costa, pues una simple mordida basta para caer irremediablemente. Este es el verdadero peligro de nuestra actual relación con las drogas. Lo que comenzó como un experimento norteamericano hace casi cien años, terminó convirtiéndose en ciudades latinoamericanas bañadas en sangre, explotación, corrupción, esclavitud y muerte. Así que, ¿qué tal si hacemos memoria y las encontramos?


xochipilli_mna_mexico_df_by_mexemperorramsesii-d32io63


Te invitamos a visitar nuestra BIBLIOTECA VIRTUAL


donde encontraras libros y articulos interesantes sobre


la Salvia Divinorum y otros Enteogenos.


Biblioteca virtual de Plantas Prehispanicas


 



LAS DROGAS: EL COMUN EXTRAVIADO